Volver al blog
≈ 4 min de lectura
El jugador del Everton no hizo las apuestas. ¿Por qué la FA lo multó igualmente?

El jugador del Everton no hizo las apuestas. ¿Por qué la FA lo multó igualmente?

El futbolista del Everton Martin Sherif recibió una multa de £5.000, unos $6.600, por infringir las normas de apuestas de la Football Association. Durante 15 meses se realizaron 61 apuestas de fútbol mediante cuentas a su nombre.

Sherif sostuvo que no las hizo personalmente: otras personas utilizaban las cuentas. Aun así, admitió la infracción porque había abierto y financiado las cuentas que permitieron a terceros apostar.

La aparente contradicción se resuelve en el texto de la norma. La FA no solo prohíbe al futbolista apostar, sino también ordenar, permitir, causar o facilitar, directa o indirectamente, que otra persona apueste al fútbol.

Lo que estableció la comisión

La FA identificó seis cuentas a nombre de Sherif. Entre el 20 de noviembre de 2024 y el 12 de febrero de 2026 se usaron para 61 apuestas:

  • 42 en la temporada 2024/25 y 19 en 2025/26;
  • £1.974,77, unos $2.600, apostados en total;
  • £1.539,02, unos $2.030, devueltos;
  • una pérdida neta de £435,75, unos $575.

La multa superó por más del doble todo el volumen apostado y fue unas once veces mayor que la pérdida real.

Sherif explicó que otras personas apostaron y que él no obtuvo beneficio. El dinero salió de su cuenta bancaria. Pero las cuentas estaban registradas a su nombre, vinculadas a sus bancos y financiadas por él. Conservaba el acceso y reconoció que entraba para comprobar que tuvieran saldo suficiente.

La FA consideró difícil aceptar que desconociera las apuestas. En cualquier caso, no era necesario demostrar que pulsó el botón: admitió haber permitido o facilitado el uso de las cuentas que creó y financió.

Por qué la prohibición también abarca apuestas ajenas

Si la regla solo cubriera las apuestas confirmadas físicamente por el jugador, sería fácil eludirla pasando dinero, acceso o instrucciones a otra persona.

Por eso la Regla E8 incluye la participación directa e indirecta. Un futbolista no puede apostar desde su cuenta, utilizar un intermediario ni ayudar a terceros a apostar al fútbol mediante cuentas bajo su control.

La comisión destacó dos agravantes: Sherif aparentemente ayudó a personas que no podían abrir cuentas propias y siguió financiando las cuentas y manteniendo acceso continuo.

“Yo no hice las apuestas” influyó en la valoración, pero no eliminó la infracción: había creado y mantenido el medio para que otros apostaran.

Las apuestas afectaban a su entorno profesional

La decisión no identifica partidos, mercados ni cuotas. La FA sí señaló que algunas apuestas se referían a competiciones en las que participaban Sherif o su club. Durante el periodo pertenecía al Everton y fue cedido a Rotherham United y Port Vale.

No obstante, la comisión no determinó que apostara a sus propios partidos, utilizara información privilegiada o intentara influir en resultados. Las directrices trataron el caso como uno sin apuestas al propio club del jugador.

Infringir una norma de apuestas no equivale automáticamente a amañar partidos. Este expediente trata del acceso a cuentas y de facilitar apuestas de terceros, no de manipulación demostrada.

Por qué no hubo suspensión deportiva

La comisión valoró su admisión temprana, cooperación, edad de 18–19 años durante los hechos, ausencia de antecedentes y arrepentimiento. Sherif también cerró las cuentas y habló con jóvenes de la academia sobre los riesgos de apuestas y casino.

En contra pesó que ya era profesional, había recibido formación sobre integridad y sabía que los futbolistas no podían apostar al fútbol en ninguna parte del mundo. La edad mitigó la sanción, pero no borró su responsabilidad.

La comisión consideró justa y proporcional una multa de £5.000, sin suspensión deportiva.

Una cuenta a tu nombre sigue siendo tu responsabilidad

El caso muestra por qué la titularidad de una cuenta no puede separarse de lo que sucede en ella. Documentos, métodos de pago y operaciones están asociados a un cliente. Para la FA fue esencial que un profesional diera acceso a terceros y continuara financiando las cuentas.

Sherif quizá no eligió los partidos ni recibió ganancias, pero prestó y financió sus cuentas. Las apuestas no tenían por qué estar prohibidas para esas personas; la infracción fue que un futbolista profesional les ayudó a apostar al fútbol.

Fuentes: decisión de la comisión independiente de la FA, comunicado de la FA.